Libro de la Vida. Cap. 27

En este capítulo, Teresa narra una gracia que experimenta en lo más hondo de su interior, de un hecho desbordante y desconcertante: Jesucristo presente en su vida. Este acontecimiento va a decidir en adelante el sentido de su vida.

“Estando un día en oración, vi cabe mí o sentí, por mejor decir, parecíame estaba junto a mí Cristo y veía ser Él el que me hablaba. Parecíame andar siempre a mi lado, siempre a mi lado derecho, sentíalo muy claro, y que era testigo de todo lo que yo hacía, (no) podía ignorar que estaba cabe mí”.

“Se representa por una noticia al alma, más clara que el sol…una luz que alumbra el entendimiento, para que goce el alma de tan gran bien. Trae consigo grandes bienes”.

“Se imprime con una noticia tan clara que no parece se puede dudar, que quiere el Señor esté tan esculpido en el entendimiento que no se puede dudar”. (27,5)

“Esta gran merced es de Dios, y téngalo en mucho a quien lo ha dado. Entiéndese que está allí Dios por los efectos que hace al alma, que quiere darse a sentir. Vese claro que está aquí Jesucristo, el hijo de la Virgen”.

“Mirad que es así cierto, que se da Dios a Sí a los que todo lo dejan por Él.  NO es aceptador de personas, a todos ama. No tiene nadie excusa por ruin que sea.”

2020-02-03T21:44:46+00:00