Libro de la Vida. Cap. 7

Teresa cuenta la relación con su padre, Don Alonso, en los últimos años de su vida y el dolor que le produce su muerte.

Como quería tanto a mi padre, deseábale el bien que yo tenía con tener oración -que me parecía que en esta vida no podía ser mayor – , y así comencé a procurar con él la tuviese. Dile libros para este propósito. Como era tan virtuoso, asentóse tan bien en él este ejercicio, que en cinco o seis años estaba tan adelante, que yo alababa mucho al Señor, y dábame grandísimo consuelo. Eran grandísimos los trabajos que tuvo de muchas maneras. Todos los pasaba con grandísima conformidad. En este tiempo dio a mi padre la enfermedad de que murió, que duró algunos días. Fuile yo a curar. Pasé harto trabajo en su enfermedad. Con estar yo harto mala, me esforzaba, y con que en faltarme él me faltaba todo el bien y regalo, tuve tan gran ánimo para no le mostrar pena y estar hasta que murió como si ninguna cosa sintiera, pareciéndome se arrancaba mi alma cuando veía acabar su vida, porque le quería mucho.  Fue cosa para alabar al Señor la muerte que murió y los consejos que nos daba después de haber recibido la Extremaunción, el encargarnos le encomendásemos a Dios y le pidiésemos misericordia para él y que siempre le sirviésemos, que mirásemos se acababa todo.

2019-04-01T18:07:38+00:00